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#DistricteTancat – Jorge Martí

Durante los días que estemos en casa, ante la pandemia, contaremos con unos cuantos testimonios de gente que, por este orden, queremos, admiramos y/o nos interesa escuchar. Les mandamos tres preguntas para saber cómo les va.

Hoy, Jorge Martí, líder de La Habitación Roja, músico de nuestras vidas.

¿Cuáles son tus planes (culturales) para este cierre?

De momento, estoy en cuarentena obligatoria por venir de una zona de alto riesgo de contagio, bajo amenaza de multa de la dirección general de salud noruega de 20000 coronas y 15 días de cárcel si me la salto. Pero vaya, es necesario, lo hago por mi mujer, enferma crónica, y sobre todo por mis suegros que están bastante mayores. Aunque me encuentro bien, he estado en contacto con mucha gente en España, alguna de la cual sé que está pasando el virus ahora. Conforme van pasando los días (llevo 5) voy acercándome al momento de poder estar con mis chicas de nuevo. Culturalmente, quiero intentar componer y acabar el libro que estoy escribiendo. Es difícil concentrarse y abstraerse de la realidad. Estoy totalmente enganchado a la radio y rumiando mentalmente. Preocupado. Duermo poco y estoy bastante triste. Intento leer pero pierdo fácilmente la atención. Intento escribir, pero me quedo en >Babia. Lo único que me ha funcionado ha sido cantarle a la gente vía Instagram y hacer algún que otro vídeo en directo, tratando de entretener a nuestros seguidores contándoles cómo están las cosas por aquí, o enseñándoles el bosque que tengo al lado de casa, al cual, afortunadamente, me escapo a pasear el perro un par de veces al día. En la mesita tengo varios libros en marcha. Voy saltando de uno a otro. Como estoy escribiendo una autobiografía estoy leyendo bastantes libros autobiográficos . Ahora mismo estoy con el de Jeff Tweedy de Wilco y tratando de terminar, “FIN”, la última entrega del mastodóntico proyecto del escritor noruego Karl Ove Knausgård. No he tenido tiempo para ver series o películas, pero pienso en muchas todas el tiempo, pues esto que está pasando parece sacado de Black Mirror. El otro día, viajando in extremis antes de que cerraran fronteras, camino de un hotel fantasmagórico en el que hice noche al lado del aeropuerto de Alicante, pude escuchar el discurso del presidente del gobierno en la radio del autobús que me llevaba. Un instante que parecía sacado de una escena de “La Guerra de los Mundos”. Calles vacías, y la poca gente a bordo en silencio sepulcral, con la mirada perdida, , mientras se declaraba en el país el estado de alarma. Parece todo una pesadilla. Que pase pronto y podamos volver a hacer esas cosas que, aunque puedan parecer banales en comparación con la tragedia que vivimos, nos dan la vida. En cuanto pase el estado de shock y mi cuarentena supongo que iré haciendo más y más cosas con mis hijas. En mis planes está ver con ellas toda la filmografía de Alfred Hitchcock, que es mi director favorito de todos los tiempos y está ahora disponible en Filmin.

¿Tienes balcón, terraza o al menos una ventana? ¿Qué uso les vas a dar?

Tengo, afortunadamente, un pequeño jardín con unas vistas insuperables al que puedo acceder desde el sótano en el que estoy confinado. Para mí es fuente de inspiración y belleza, y en estos días intento hacer cosas desde este privilegiado lugar para así abrir una ventana a toda esa gente que está encerrada en sus pisos y no tienen la suerte de tener las vistas que yo tengo. He salido a cantar, a perder mi mirada en el horizonte y reflexionar. Paso horas mirando cómo cae la nieve desde mi ventana, anhelando con fuerza que tal vez en unos días nos levantemos con la noticia de que lo peor ya ha pasado.

¿Qué será lo primero que harás cuando podamos volver a salir?

Pues lo primero vas a ser abrazar a mi familia y tratar de volver a la normalidad. Será un abrazo especial, como cuando tras cruzar un desierto uno encuentra un oasis y se lanza en plancha a beber de manera desesperada. Y tocar con mi grupo para la gente celebrando la vida y el amor. Quiero hacer eso cuanto antes. Cuando nos despedimos el otro día fue muy extraño. Fue un “hasta pronto” lleno de incertidumbres. También sentí mucha tristeza al despedirme de mis padres. A ver si podemos volver a vernos pronto. Para la gente mayor y los más pequeños es difícil asimilar esta situación sin parangón en nuestra historia. Creo que lo que más necesitamos es contacto físico, tocarnos, hablarnos cara a cara y sentirnos en contacto y en armonía con la naturaleza, con nuestros amigos y con nuestros seres queridos. Definitivamente, habrá un antes y un después de esta pandemia. Ojalá hagamos enmienda de todas las cosas que nos hacen peores como sociedad, que cuidemos más de nuestro entorno y del medio ambiente. Ya es una tragedia, por las vidas perdidas y por todo el daño a todos lo niveles que una situación de esta gravedad trae consigo. Nos queda el ejemplo de los sanitarios y los profesionales que hacen que las cosas puedan seguir adelante en la adversidad. Ojalá este correctivo cambie nuestra percepción del mundo y nos haga, de una vez por todas, tener claro que la salud, la solidaridad, la fraternidad y el amor han de ser los valores sobre los que se han de sustentar los cimientos de nuestro futuro.

En días anteriores… https://agenciadistricte.com/districte-tancat/